Es un sueño. Vasto es el interés que siente el ser humano por sus necesidades. La búsqueda de la carne y la pasión, la creación de un sentimiento que en fondo carcome, más en piel se sobrepone, controla y subyuga: voluntad derrotada. La necesidad de la superioridad. Coloso a la postre de grandezas, futuro aún no acontecido del hombre en su delirio. Pero nada comparado con la tranquilidad anhelada. La seguridad del pellejo, la carcajada reprimida, las facciones relajadas y en los ojos la calma por el recoveco del alma. No hay miedo o intereses, pretensión insensata. Sólo el brazo hermano del camarada andante y el cálido beso de la bella amante. Rincón buscado en los sueños del hombre libre, la simplicidad del corazón vence y hacia el horizonte solo hay sol, árboles, rumores. El viento y el agua se entremezclan en danza y música propia, y arremolinándose con furia hacia el vacío, la tierra observa impasible su eterno andar. Ahí, en fraterna y filial compañía, ante la inmensidad de la armonía pasaría mi vida. En ese sueño... no tengo frío.
martes, 5 de febrero de 2013
miércoles, 9 de enero de 2013
El método
El método
Saber pensar es virtud
en sabiduría y oración despliega
destreza y astucia el pendiente
las potestades de la mente
La búsqueda insaciable del demente
la victoria en su dominio
el control de su presidio
libertad en las alturas
Mas no confundan las llanuras
con los riscos imponentes
que el genio es impotente
ante la borrasca oscura
La razón de calles amplias
perfección en trazo humano
las tierras fértiles del pensamiento
el prudente siempre avanzando
Reino del Erebo es el corazón
grotesco y escarpado
ciénega y pendiente
perdición del cauto
La osadía y el valor
condición de salvación
pues puede más el arrojo
que el tanteo a por mayor
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