Pienso en ti como un todo, siendo un todo yo mismo. Pienso en ti como un humano, como un hombre, como un caballero. Pienso en tí como un pensador y como amante. Y es imposible no pensar en ti sin ser todos ellos, pues al ser tu un ser completo, debo serlo yo para comprenderlo.
Te pienso como humano, porque como humano sé que cometemos errores. Que siendo imperfectos siempre estaremos en busca de algo. Que siendo de carne, estamos sujetos a sus pecados y que siendo inmaduros jamás seremos los humanos ideales. Pero como humano también se que siendo imperfectos, buscamos la perfección. Que siendo de carne podemos dominarla y que siendo inmaduros podemos sacrificarnos.
Te pienso como hombre, porque se que como mujer jamás me comprenderás del todo. Que siendo yo hombre jamás te entenderé del todo y que siendo tan diferentes jamás podremos congeniar en todo. Pero se que como mujer siempre buscarás comprenderme, que como hombre siempre buscaré complacerte y que como gente diferente siempre querrémos buscar la manera de estar juntos, a pesar de las diferencias. En tí pienso como caballero, porque aunque tuviera la oportunidad de engañarte, jamás podría engañarme a mi mismo, diciéndome que no me importa. De mi parte puedes confiar, en que siempre estaré alli. Mi lealtad está contigo, y mi honor me guía a ti.
Pensador me he vuelto en ti, una reflexión incesante torna a mi. Tu y yo, presente y futuro, acciones y repercusiones, todos los factores revueltos en un vertiginoso ir y venir de posibilidades y probabilidades. Todo en aras de asegurar un segundo más, sólo uno más. Uno más. La explicación es inútil antes las expectativas, la necesidad me mueve a buscar cualquier medio, pues la desesperanza se apodera del que sabe, que cualquier plan es improbable y casi irrealizable. Pero es entónces cuando el pensador cede el paso al amante. A ese empedernido soñador que goza de las causas perdidas.
Ese amante que se deleita con cada roce de tu piel, con cada mirada que nos funde, con cada beso que nos encarna. Ese amante te piensa y te siente, te teme como al verdugo de su vida, como al abismo de la locura. Y a pesar de todo no da un paso atrás, no busca redención ni calma, no busca desfogue o desentendimiento. Busca desenfreno y comunión, compromiso y pasión, éxtasis y perdición.
Te pienso como todo esto, todo esto significas para mi, y si mi mente pudiera expresarse, probablemente yo no lo entendería. No comprendo lo que escribo, solo siento que lo escribo. No pretendas entenderlo, mejor entiende que pretendo.
ay mijo casi me haces pensar que sheikspir ha vuelto en forma de Isaí mjajajajaja
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