jueves, 31 de mayo de 2012

¿Que habrá de pasar?

    Hoy debo decir que tengo miedo. Tengo la obligación de decirlo, de aceptarlo. Mas no es confesión del débil o del cobarde. Es confesión de alguien que sabe lo difícil que es vivir en esperanza, sabiendo que la esperanza es vana. Es de aquél que en conciencia olvida a la confianza, pues aunque el destino ha demostrado estar de su parte; no olvida que el humano es disperso y la más leve ventisca puede hacernos perder el camino ni siquiera caminado. Temo al futuro y a la pérdida, temo al olvido y a la distancia. Ante esta situación, sólo un camino puedo tomar. Debo enfrentarme a este temor, debo actuar contra este temor.
    Más es cruel la situación, pues mi mente está cohartada. ¿Cómo puedo yo obrar? ¿En favor de qué pensar? Puedo hablar sobre reuniones, puedo dar explicaciones; más no puedo yo buscar el encuentro de pasiones. Lo sé y estoy conciente, la perspectiva ya no es clara. Las acciónes tienen implicaciones, y si actúo, repercuto. Mis principios me dictan el respeto, pero mi experiencia me alienta al asalto. No quiero incidir en lo ajeno, pero ya no puedo olvidar mis anhelos. ¿Qué habrá de pasar? No puedo yo saberlo. ¿Cómo yo he de actuar? Sólo espero hacer lo correcto. ¿Cómo habrá de terminar?... Que el destino de su visto bueno.

1 comentario:

  1. Solo debemos seguir caminando Isai, sin pedos porque nos vamos a caer si no lo hacemos

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